jueves, 29 de enero de 2009

Mis primeros viajes

Bueno, pues después de las presentaciones, comencemos con el objetivo de este blog.


Empecé a viajar a eso de los 8 años. Pertenecia a un grupo que realizábamos actividades los sábados (lo que ahora llamarían nuestro hijos gincanas), hacíamos acampadas, algún fin de semana y nos íbamos de campamento en verano (con día de los padres y todo).
Para las acampadas, utilizabamos unas tiendas que eran simplemente el techo de lona (las tiendas canadienses con suelo no existían) y como todavía no se le había iluminado la bombilla al que inventaría la colchoneta, para reposar nuestro huesos en el suelo, amontonábamos hierba y hojas caídas.
Algunas veces, en invierno, solicitabamos "a la autoridad competente" un refugio, para no pasar frío.
Bueno, y os dejo una foto (la primera que tengo de viajes) de un 1 de enero de 1980 por la zona de Titaguas (Valencia). En ella se ve una especie de embalse que se utiliza para regular el caudal del río, y no es que tenga la facultad de caminar sobre las aguas, no, lo que ocurre es que se encontraba lo suficientemente helado como para poder caminar por encima.
Saludos y buen viaje.
Gulliver.

martes, 27 de enero de 2009

¿Por qué un alto...?



Y ¿por qué un alto en el camino...?


Pues porque cuando te detienes, cuando te paras y miras hacia atrás ves el camino que has recorrido.


Ves lo que has sido, y como has llegado hasta ahí. Entonces tomas consciencia de tu ser, de tus vivencias y de las cosas que has sentido y vivido. Deteniéndote por un momento, realizando un "alto en el camino", consigues apreciar en toda su dimensión lo que has visto.

Una vez oí que los viajeros disfrutamos 3 veces. La primera, cuando preparamos el viaje; la segunda cuando lo realizamos y por último cuando lo recordamos.

Saludos a todos y viajad, que quedan muchas millas por ver.

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Me presento



Me asomo a vuestras pantallas, para haceros participes de mi experiencias en los viajes que he realizado. Para la mayoría no son muchos, pero para mí han sido parte de mi ser. En ellos he ido adquiriendo experiencias de las personas con las que me cruzaba. De las personas a las que preguntaba. De los sitios que quedaban impresos en mis pupilas, de lo diferentes e iguales que somos las gentes.


Poco a poco os iré desgranando los sentimientos y emociones que sentí al contemplar un determinado paisaje, aquel castillo lejano, la mueca de aquel niño cansado de esperar para ver a su personaje favorito.
Saludos a todos.
Gulliver.